ESTADO ESPAÑOL / CATALUNYA – ¡MÁS DE 600 PERSONAS EN MITIN DE DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE!

Posted by Nuestra publicación: on sábado, julio 22, 2017
Estado Español / Catalunya – ¡Más de 600 personas llenan las Cocheras de Sans en el Mitin de defensa de la Revolución de Octubre!

ESTADO ESPAÑOL / CATALUNYA – ¡MÁS DE 600 PERSONAS LLENAN LAS COCHERAS DE SANS EN EL MITIN DE DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE!

Izquierda Revolucionaria Estado Español.  
El Mitin internacionalista organizado el 19 de julio por Izquierda Revolucionaria y el Comité por una Internacional de los Trabajadores (CIT/CWI) ha sido un éxito sin paliativos. Más de 600 trabajadores, jóvenes, militantes y activistas de nuestras organizaciones y de la izquierda, abarrotaron la sala central de las cocheras de Sants para escuchar las intervenciones de los oradores y disfrutar de un ambiente eléctrico en defensa de la Revolución de Octubre y del marxismo revolucionario e internacionalista.Los compañeros y compañeras que tomaron la palabra fueron, por orden de intervención, los siguientes: Borja Latorre de Esquerra Revolucionària de Catalunya; Ana García, Secretaria General del Sindicato de Estudiantes; Paul Murphy, diputado marxista por el Socialist Party (Irlanda) en el Parlamento de Dublín, que acaba de ganar un importante juicio al Estado junto a otros activistas por su lucha contra las tasas del agua (Jobstown not guilty); Juan Ignacio Ramos, Secretario General de Izquierda Revolucionaria; Peter Taaffe, fundador de Militant, la mayor organización revolucionaria de Gran Bretaña en los años ochenta, y actual Secretario General del Socialist Party (Inglaterra & Gales), y Kshama Sawant, concejala marxista en Seattle (EEUU), dirigente de Socialist Alternative y una de las voces más importante de la izquierda norteamericana en estos momentos.
Es difícil describir el impacto de las palabras de todos los oradores, que a lo largo de dos horas hicieron un amplio recorrido desde la Revolución de Octubre a los principales hechos de la lucha de clases actual. Todos los oradores insistieron en el extraordinario legado del bolchevismo, de las ideas de Lenin, Trotsky y el ejemplo de decenas de miles de luchadores anónimos para todos los que seguimos peleando por un mundo socialista y por el derrocamiento del capitalismo.
La bandera de Octubre es para nosotros una guía para la acción: Cuando los trabajadores y los oprimidos de Rusia tomaron el poder, expropiaron a los capitalistas, entregaron la tierra a los campesinos, dieron todos los derechos a las mujeres y el derecho a la autodeterminación a las tacones oprimidas… demostraron en los hechos, y no en los discursos, que SÍ SE PUEDE CAMBIAR LA REALIDAD Y DERROCAR EL CAPITALISMO
El triunfo de Octubre estremeció al mundo entero, inspiró a los trabajadores y la juventud y llenó de esperanzas a la humanidad. La idea del socialismo abandonó el terreno de la teoría para transformarse en una obra práctica. Y esa revolución fue la más democrática, participativa y generosa que ha conocido la historia.
También hubo referencias al colapso de la URSS y de los estalinistas de Europa del Este que dieron paso a una furiosa restauración furiosa del capitalismo. La burocracia, que destruyó la democracia obrera para imponer su estado autoritario, que abandonó el internacionalismo proletario por la teoría anti marxista del socialismo en un solo país, y que aplastó, encarceló y asesino a la vieja guardia leninista para consolidar su poder…esa burocracia que traicionó la revolución se pasó con armas y bagajes al enemigo, se convirtió en la nueva clase capitalista.
En aquel momento, la burguesía internacional cantó victoria y las direcciones de las organizaciones tradicionales de la izquierda, de los viejos partidos comunistas y socialdemócratas, de los sindicatos, giraron violentamente a la derecha y aceptaron el credo del neoliberalismo. Pero en medio de aquella tormenta de reacción, de abandonos y de espíritu lacayo, los marxistas resistimos. Sabíamos que ese triunfo aparente del capitalismo sería temporal, y una nueva crisis de envergadura barrería todas las ilusiones.
Como todos los oradores señalaron, desde hace casi diez años el capitalismo mundial atraviesa la recesión más severa desde el crack del 29. El equilibrio interno del sistema ha sido hecho añicos: el desempleo de masas, la desigualdad, las guerras con sus millones de muertos y refugiados, la catástrofe ecológica se extienden como la peste… Al mismo tiempo, la farsa de la democracia parlamentaria y la dictadura del capital financiero se han hecho evidentes para millones de jóvenes y trabajadores.
El ser social determina la conciencia proclamó Carlos Marx. La crisis ha acelerado todos los procesos y ha impulsado un auge de la lucha de clases desconocido en cuarenta años, en todos los continentes, incluso en países como EEUU dónde los cambios están siendo rápidos y bruscos. La conciencia de millones de trabajadores, y especialmente de la juventud, ha avanzado con fuerza, paralela a la polarización social. El régimen capitalista ha sido puesto en serios aprietos, abriendo una era de pesimismo e incertidumbre entre la clase dominante.
Pero la experiencia de estos años también ha demostrado que si queremos un cambio real no basta con retórica y discursos. El ejemplo de Grecia es concluyente. Syriza y Tsipras contaban con el respaldo de los trabajadores, de la juventud y el pueblo griego. Pero Tsipras carecía de una política revolucionaria, socialista e internacionalista, y aceptó la lógica del sistema capitalista capitulando de la manera más vergonzosa ante la Troika para aplicar sus recortes y su austeridad.
La lucha de clases, con sus alzas espectaculares y sus retrocesos, y los ejemplos de cómo estamos construyendo las fuerzas del marxismo y las organizaciones del CIT, demuestran que es necesario no sólo intervenir de manera enérgica en el movimiento real de los trabajadores y la juventud, también defender una política socialista consecuente. Las palabras de Kshama Sawant, explicando el trabajo de los marxistas en el ayuntamiento de Seattle, impulsando la campaña por el salario mínimo de 15 dólares a la hora, las grandes movilizaciones que estamos desarrollando junto a otras organizaciones contra las políticas reaccionarias de Trump, y la utilización de una posición relevante para aumentar el nivel de organización y conciencia revolucionaria, fueron acogidas con entusiasmo. Lo mismo se puede decir de la gran intervención de Paul Murphy y la campaña contra las tasas de agua que provocaron una reacción brutal por parte del aparato del Estado. La forma en como han reaccionado los compañeros del Socialist Party de Irlanda, levantando una campaña de masas contra la criminalización de las protestas, ha conseguido doblegar a los tribunales y la absolución de los acusado. Un gran triunfo que demuestra que con métodos bolcheviques se puede hacer frente a la reacción éxito.
Peter Taaffe hizo un excelente recorrido por las principales ideas del bolchevismo, destacando la importancia de la existencia del partido revolucionario para transformar por completo la situación. Y esa es la tarea central de la época actual: la construcción de partidos revolucionarios de masas en todo el mundo, a través de una intervención paciente en la lucha de clases y en todos los nuevos fenómenos políticos que surgen como consecuencia de la crisis del sistema y de la socialdemocracia. La posición del Socialist Party (England & Wales). Llamando a un gobierno de Corbyn para aplicar un programa socialista contra la austeridad y los recortes, es la forma concreta de avanzar en este proceso y conectar con las aspiraciones de millones de trabajadores y jóvenes que en Gran Bretaña quieren acabar con los Tories y transformar la sociedad.
Ana García, hizo un alegato centrado en el papel clave de la juventud en todos los acontecimientos que hemos vivido en el Estado español en estos años. Los jóvenes, los hijos de la crisis que vemos cómo este sistema no tiene nada que ofrecernos, los que no vamos a heredar nada más que los derechos conquistados por nuestros padres y abuelos en las calles, han sido la espina dorsal de la rebelión social que ha colocado al PP contra las cuerdas y abierto una gran grieta en el régimen del 78. Y desde el Sindicato de Estudiantes hemos impulsado esta batalla defendiendo un programa revolucionario y anticapitalista, sin amedrentarnos, sin ceder, basándonos en la fuerza de la juventud.
Como señaló Ana, hemos organizado 25 huelgas generales en institutos y universidades que han vaciado las aulas y llenado las calles de un clamor contra un gobierno heredero del franquismo, que quiere devolvernos a las cavernas educativas de la dictadura. Millones de jóvenes quieren un cambio profundo y radical, pero ese cambio no se puede lograr respetando la lógica del capitalismo. Es imposible. Queremos educación pública, digna y gratuita, pero también queremos sanidad, trabajo y vivienda decente, queremos acabar con cualquier tipo de opresión de clase, de género, nacional. ¡Queremos otro mundo! Y sabemos que sólo es posible lograrlo defendiendo la lucha por el socialismo. Por eso las ideas del marxismo revolucionario, del bolchevismo, son también las que defiende el Sindicato de Estudiantes.
La defensa del derecho de autodeterminación de Catalunya estuvo muy presente en todo el acto, desde las palabras de presentación y bienvenida que dio Borja Latorre, y de manera muy especial en la intervención de Juan Ignacio Ramos. Para Izquierda Revolucionaria el pueblo Catalán tiene derecho a decidir, a ejercer su derecho a la autodeterminación. Y ese derecho no se puede supeditar a que sea aceptado por ese mismo Estado que lo niega y lo combate. No, ese derecho debe ser conquistado con la movilización y la lucha de masas.
Desde Izquierda Revolucionaria, defendiendo esta política, no nos subordinamos a la burguesía catalana, a la derecha catalanista de Convergencia o el PDeCat, campeona de los recortes y la represión. Luchamos por una Catalunya Socialista, por una República Socialista Catalana, por unir las fuerzas de los trabajadores y jóvenes de Catalunya a las de sus hermanos y hermanas del resto del Estado español, para conquistar la auténtica democracia, que no es otra cosa que el socialismo. Y un paso fundamental en este objetivo es derrocar a los gobiernos reaccionarios de Rajoy en Madrid, pero también de Puigdemont en Catalunya, algo que sólo podremos logar mediante la movilización masiva y contundente, rompiendo con la paz social que las burocracias sindicales y la socialdemocracia defienden para garantizar la estabilidad del sistema.
En este gran mitin del 19 de julio conmemoramos el centenario de la Revolución Rusa, pero ese mismo día también era el aniversario de otra gran revolución: la que libraron durante tres años de lucha armada contra el fascismo y por el socialismo, millones de trabajadores y jóvenes en las trincheras, fábricas y campos de Catalunya, de Madrid, de Euskal Herria, de Andalucía…
Aquella gesta heroica sigue siendo una gran inspiración para seguir el combate de aquella generación, para imponer la verdad, la justicia y la reparación de los cientos de miles de asesinados por la dictadura franquista que hoy siguen en las cunetas y en fosas comunes sin identificar. Sí, porque todas esas víctimas, miles de ellas muertas de un tiro en la nuca, no han recibido jamás ningún homenaje.
Como conclusión del acto, queremos subrayar una idea que fue mencionada por todos los que intervinieron. Hoy existen todas las condiciones objetivas, materiales, culturales y tecnológicas para construir el socialismo. Basta comparar el nivel de instrucción de los trabajadores y la juventud de cualquier país del mundo, con la de las masas rusas de 1917 o de las españolas en 1936. No, no son las condiciones objetivas el factor que hace que las oportunidades se pierdan, sino la ausencia de una dirección revolucionaria.
Y esa es precisamente la tarea que nos hemos propuesto desde el CIT e Izquierda Revolucionaria: contribuir a construir ese factor subjetivo de la revolución, sin sectarismos, tendiendo la mano fraternalmente a todos y todas los que aspiran a cambiar la sociedad.
Finalizamos pasadas las 9 de la noche, con el canto emocionado de la Internacional en numerosos idiomas por los más de 600 compañeros y compañeras que asistieron, y que pinto la clausura de un color nítidamente rojo e internacionalista.
¡Necesitamos otra revolución, necesitamos socialismo!
¡Únete a Izquierda Revolucionaria (sección en el Estado español del CIT)!

CHILE – VALDÉS ATACA A NO + AFP Y A SU VOCERO LUIS MESINA

Posted by Nuestra publicación: on viernes, julio 21, 2017
Chile – Valdés ataca a NO + AFP y a su vocero Luis Mesina


Patricio Guzmán S.
Aumenta el desempleo y el empleo precario, sube el endeudamiento de las familias, cae la inversión, la productividad del país permanece estancada desde el año 2000… Rodrigo Valdés debería estar preocupado por los pésimos resultados de la economía chilena con él como ministro de Hacienda, pero tiene al parecer otra preocupación.
El ministro de Hacienda Rodrigo Valdés, debería llamarse “ministro de AFP” ya que hace lo posible por defender el sistema de ahorro previsional forzoso que entrega pensiones miserables y es rechazado por la mayoría de los y las chilenas. Ahora quiere culpar a Luis Mesina de las futuras malas pensiones(1). Los entendidos saben que las pensiones no van a mejorar, que la rentabilidad promedio del sistema inexorablemente seguirá cayendo, si las pensiones eran malas cuando las bolsas especulativas en Chile y el mundo daban buenos resultados ahora que los años dorados terminaron y las rentabilidades promedio son modestas e incluso a veces negativas, la consecuencia será que las pensiones resultarán aún mas malas, mientras se mantenga el sistema privatizado de fondos de pensiones de “capitalización individual”.
El sistema de AFP de Chile es un experimento neoliberal fallido, no cumple con la principal finalidad de cualquier sistema aceptable de pensiones que es dar buenas pensiones. Hay que normalizar el país con un sistema de pensiones que garantice que nuestros mayores no caigan en la pobreza y tengan una vida buena después de largos años de trabajo, si no se termina con las AFP es porque si bien fabrica pobres masivamente al mismo tiempo permite disponer de capital barato a los grandes grupos económicos que ponen acciones y bonos en los mercados financieros.
La coordinadora de trabajadores NO + AFP levantó una propuesta de nuevo sistema previsional solidario, con financiamiento tripartito, y fondo de reserva, con un sustento técnico serio  y financiado con cálculos hasta el año 2100. Esta propuesta entre otras cosas positivas permite duplicar y triplicar las actuales pensiones, garantizar una pensión de al menos el salario mínimo a todos los que lleguen a la edad de jubilar sin haber cotizado para su pensión, y pensiones mejores a los que coticen. La propuesta  sin necesidad de aumentar la edad de jubilación de hombres ni de mujeres se hace cargo de la discriminación del sistema de AFP y en la estructura laboral de las mujeres que como consecuencia reciben pensiones mucho más bajas que los varones, de manera que se termine con la discriminación odiosa, al menos en gran medida.
La minoría de multimillonarios se resiste al cambio porque sus intereses están en juego. Las AFP están en el corazón de la acumulación de capital en favor de los ricos y poderosos que han comprado y corrompido a la casta política. Pero el movimiento NO + AFP está educando, organizando y movilizando a la población, y golpeando al corazón del sistema financiero con el llamado al cambio masivo al fondo E, el menos riesgoso y que restringe la libertad de especular a las AFP, el movimiento no se va a detener, tiene un liderazgo de gente honesta, sin compromisos indecentes con los poderosos.
La lucha de NO + AFP es parte de un esfuerzo necesario para conquistar un país normal, un país decente, y los que estamos comprometidos en ella, junto con millones de familias de trabajo, no cejaremos en nuestra lucha hasta ganar.

(1) Valdés dispara contra No+AFP: “Lo que está haciendo el señor Messina con su llamado es castigar las pensiones de mucha gente”

http://m.elmostrador.cl/mercados/2017/07/21/valdes-dispara-contra-noafp-lo-que-esta-haciendo-el-senor-messina-con-su-llamado-es-castigar-las-pensiones-de-mucha-gente/


GRECIA: ASCENSO Y CAÍDA DE SYRIZA

Posted by Nuestra publicación: on viernes, julio 21, 2017
Grecia: Ascenso y caída de Syriza


El 5 de julio de 2015 se celebró en Grecia un histórico referéndum contra el memorando de austeridad de la troika, el resultado fue un contundente 61,5% de los votos por el NO. Dos años más tarde, la sociedad griega con el gobierno encabezado por Syriza se enfrenta a las mismas políticas que fueron aplicadas por los partidos tradicionales de la clase dominante, el socialdemócrata PASOK y el conservador Nueva Democracia (ND). ¿Qué ha ido mal?
Andros Payiatos
Xekinima, CIT en Grecia
Julio de 2017
El ataque a los niveles de vida y derechos de la población griega en realidad se ha profundizado bajo el gobierno Syriza (‘Coalición de la Izquierda Radical’). Intentan ocultar este hecho hablando de “duras negociaciones” y “haber hecho todo lo posible” contra las “instituciones”, el nuevo nombre dado a la troika formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero esto es sólo teatro. El último acuerdo del 15 de junio liberó para Grecia 8.500 millones de euros (de los cuales 8.200 serán utilizados inmediatamente para devolver préstamos) y no añade nada a las propuestas de las instituciones hechas en la reunión del Eurogrupo del 22 de mayo.
 Alexis Tsipras, el primer ministro de Syriza, sólo utilizó esta ocasión parece hacer mucho ruido, internamente, proclamando que no cruzará lo que él denomina (con mucha frecuencia) “líneas rojas”. El resultado es siempre el mismo: las instituciones han dejado claro que no dan marcha atrás, amenazan con que si el gobierno griego no retrocede será expulsado de la eurozona, y las líneas rojas de Syriza se convierten en nada.
El último acuerdo significa para las masas nuevas cargas adicionales de unos 5.000 millones de euros entre 2019 y 2022. En términos generales, desde el próximo año hasta el 2022, Grecia pagará por intereses de la deuda alrededor del 3,5% del PIB, con un compromiso del gobierno de alcanzar un 3,5% anual de superávit primario (diferencia entre los ingresos fiscales y el gasto, antes del pago de intereses de la deuda). Los préstamos serán reembolsados a cambio de nuevos préstamos. Desde 2022 el pago de intereses anuales alcanzará una media del 2% del PIB. Esta situación se extenderá hasta 2060. Este es el “escenario más optimista”. Con esta política la deuda soberana será alrededor de un 60% del PIB en 2060. Sin embargo, no todas las instituciones están de acuerdo, el FMI dice que este superávit primario es insostenible y que la deuda se descontrolará.
Hasta que se pague a los acreedores la política de cualquier gobierno griego debe ser aprobada por las instituciones. El llamado gobierno de “izquierdas” de Syriza firmó esta cláusula y está imponiendo una nueva oleada de austeridad.
Ha aumentado aún más el impuesto sobre la renta a todas las capas de la población, incluso aquellas que ganan unos 400 euros mensuales, el límite con el anterior gobierno de ND estaba en unos 700 euros. Ha aumentado los impuestos indirectos a todo, incluidos los alimentos más básicos como el café griego y el tradicional souvlaki, entre un 10% y un 20%. Está bajando las pensiones una media del 9%. Está aplicando medidas que ND y el PASOK consideraron que era imposible aplicar, con los programas de privatizaciones más grandes hasta el momento. El mercado laboral sigue siendo una jungla donde a la mayoría de los trabajadores del sector privado se les deben meses de salarios y la explotación ha alcanzado condiciones indescriptibles.
Como resultado de esta política, el sentimiento dominante de los trabajadores es la rabia y, al mismo tiempo, la desmoralización masiva. Domina la idea de que los políticos son ladrones y mentirosos. En el pasado es lo que se pensaba de los partidos del establishment, ND y PASOK, que han gobernado el país desde 1981. Ahora se aplica también a Syriza. Pasó de ser un pequeño partido con un 3% de apoyo electoral a una fuerza de masas que en enero y septiembre de 2015 ganó con más del 36%. Esto fue el resultado de las gigantescas convulsiones que vivió la sociedad griega que, frente a los ataques del PASOK y ND, giró hacia un pequeño partido de izquierdas, el cual se desarrolló como una fuerza de masas, para volverse contra ellas y continuar con la misma política.
Raíces histórica
El colapso de la Unión Soviética en 1991 creó una situación objetiva totalmente nueva a escala global. Entre otras cosas, en la izquierda se desarrolló un enorme vacío tras el colapso de los partidos “comunistas” estalinistas y del aburguesamiento de los partidos socialdemócratas que abrazaron totalmente las ideas del libre mercado. El Comité por una Internacional de Trabajadores (CIT) y sus secciones nacionales pronosticaron que esto llevaría a intentos de crear nuevas formaciones de izquierdas, nuevos partidos obreros, para proporcionar representación política a la clase trabajadora y jugar un papel en el desarrollo de sus luchas.
El Partido Comunista Griego (KKE) experimentó importantes escisiones, con su sección juvenil oficial (KNE) abandonando en masa. Otra formación nueva fue Synaspismós (SYN, significa “coalición”), creada por las pequeñas fuerzas del antiguo partido eurocomunista de Grecia, uniéndose a un sector del Partido Comunista. Con el PASOK girando rápidamente a la derecha, la izquierda se enfrentó a una contracción masiva de sus fuerzas. El KKE cayó al 4-5% pero aún mantenía raíces en la clase obrera, particularmente entre los trabajadores de cuello azul del sector privado. El SYN luchaba una elección tras otra para conseguir el 3% del voto mínimo para entrar en el parlamento, no siempre con éxito.
Esta situación comenzó a cambiar a finales de los años noventa. El SYN era la única formación de izquierdas de “semi-masas” que no era sectaria y que fue capaz de intervenir en los movimientos antiglobalización y contra la guerra que se dieron con el cambio de siglo. Abierto a la colaboración y las alianzas comenzó a atraer a varias fuerzas más pequeñas. Juntos crearon el Espacio de Diálogo y Unidad de Acción que en 2004 se desarrolló en Syriza. Xekinima, la sección griega del CIT, participó en las reuniones de Espacio de Diálogo pero no entró en Syriza en 2004, ya que fue una unión rápida y por razones electorales con un programa reformista de derechas que de ninguna manera era radical.
Syriza no obtuvo buenos resultados en las elecciones de 2004 y el ala de derechas de la dirección de Synaspismós acabó con el proyecto. Pero en 2007 resurgió de nuevo para presentarse a las elecciones. La diferencia es que se había producido un cambio en la dirección, Alekos Alavanos era el presidente del partido e inició un proceso de giro a la izquierda. Syriza avanzó poco a poco y las encuestas le daban un 5%. Era el inicio de cambios importantes en el momento en que la crisis global que golpeó a Grecia en 2009 profundizaba el vacío existente en la izquierda. El PASOK salió elegido en otoño de 2009 con una amplia mayoría, pero al año siguiente se convirtió en el agente de la troika, aplicando el primer memorando. En junio de 2012 ganó las elecciones ND y comenzó a aplicar el segundo memorando.
Los ataques masivos de los partidos del establishment, combinado con las grandes luchas sociales que recorrieron Grecia particularmente desde 2010 a 2012, pusieron las bases para el ascenso de Syriza y para llenar el enorme vacío que se había creado. Desde la primavera de 2010 las confederaciones sindicales (GSEE en el sector privado y ADEDY en los servicios públicos) comenzaron a convocar huelgas generales. En total se convocaron unas 40 huelgas generales entre 2010 y el triunfo de Syriza en 2015.
Estuvieron acompañadas de huelgas sectoriales y ocupaciones, algunas durante meses. En el otoño de 2011 era difícil no ver un edificio del gobierno cubierto con pancartas en las que se podía leer “ocupado”. Hubo otros movimientos locales y sociales extremadamente importantes, como la lucha de la población de Keratea contra un vertedero o contra las minas de oro Skouries en Chalkidiki, al norte de Grecia, el movimiento contra los peajes en el invierno de 2010 y el movimiento de los indignados de 2011.
Aunque a mediados de 2012, después de algunas derrotas serias, había signos evidentes de cansancio aún hubo luchas de significado histórico, como la que protagonizaron los trabajadores de ERT (emisora nacional) en 2013 y los de VIOME para mantener la fábrica en funcionamiento. Tanto ERT como VIOME fueron excelentes ejemplos de cómo los trabajadores pueden gestionar la producción democráticamente sin la necesidad de empresarios o directores.
¿Por qué Syriza?
Era un momento en que sólo la izquierda podía ofrecer una salida a la crisis (aunque las mismas condiciones ayudaron al ascenso de la extrema derecha, que creció en la forma del neonazi Amanecer Dorado). Pero, ¿por qué Syriza aumentó y no otro partido? Antes del comienzo de la crisis y en su período inicial, el partido de izquierdas con más poder de convocatoria era el KKE. La formación Frente de Izquierdas Anticapitalista, Antarsya, se estancó en las encuestas en torno al 1%. Syriza tuvo muestras de apoyo significativo pero con grandes fluctuaciones, mientras que el KKE era más estable, aumentando de su tradicional 7-8% al 10-12%.
Una de las principales diferencias (no la única por supuesto) entre las tres formaciones era que el KKE y Antarsya eran sectarios. Rechazaban, en nombre de la “autenticidad revolucionaria”, la idea de un frente único de toda la izquierda y las fuerzas del movimiento de masas, mientras que Syriza era más positivo respecto a la idea de la unidad de acción. El KKE siguió un camino extremadamente sectario negándose a colaborar con cualquiera, ¡ni siquiera en las mismas manifestaciones!
El avance de Syriza llegó en las elecciones de mayo y junio de 2012. En mayo, obtuvo aproximadamente el 17% de los votos y el KKE un 8,5%. Pero, en junio Syriza subió al 27%, muy cerca de ND que logró el 29,7%, mientras el KKE caía al 4,5%. Lo significativo es ver cómo evolucionó la fuerza relativa de los partidos antes y durante el transcurso de las elecciones. Desde diciembre de 2011 las encuestas daban a Syriza y al KKE porcentajes similares, en torno al 12%. En las primeras etapas de la campaña electoral, en realidad tres semanas antes de las votaciones del 6 de mayo de 2012, los dos partidos estaban alrededor del 12% cada uno.
Entonces Tsipras hizo un llamamiento abierto al KKE para un gobierno conjunto de la izquierda. Anteriormente, se había negado a defender esta consigna a pesar de la presión de sectores de la izquierda. Entre ellos Xekinima, que colaboraba estrechamente con Syriza –un sector de nuestra militancia pertenecía a Syriza– haciendo campaña por un gobierno de los partidos de izquierda sobre la base de un programa socialista. El impacto del llamamiento fue claro. La dirección estalinista del KKE inmediatamente rechazó cualquier tipo de gobierno conjunto con Syriza, ¡como si fuera una cuestión de principios! Incluso dijeron que si Syriza estaba en situación de formar un gobierno minoritario, el KKE no le daría un voto de confianza en el parlamento. En otras palabras, ellos lo derribarían.
Este debate dentro de la izquierda cambió inmediatamente el equilibrio. Syriza ganó y el KKE perdió. El voto total de la izquierda en mayo de 2012 (17% más 8%) fue similar al registrado en las encuestas en las semanas y meses anteriores (12% y 12%), excepto que Syriza se puso a la cabeza. Esto demuestra la importancia de la táctica del frente único para las masas, algo que desafortunadamente no comprende la dirección del KKE ni de la mayoría de las organizaciones de la izquierda griega. No hay cifras oficiales pero, basándonos en la información de los militantes de base del KKE, aproximadamente un tercio de la militancia o abandonó o tuvo que irse porque se oponía a la negativa del KKE de responder positivamente al llamamiento de Syriza.
¿Era inevitable la capitulación?
La capitulación de Syriza ante la troika no era algo inevitable. Fue el resultado de la falta de comprensión de la dirección de los procesos reales que se estaban desarrollando, de la percepción ingenua –si no criminal– de que “cambiarían Grecia y toda Europa”, como alardeaba Tsipras. Fue la consecuencia de la incomprensión de la naturaleza de clase de la Unión Europea y de la falta total de confianza en la clase obrera y en su capacidad de cambiar la sociedad. Cuando Tsipras se enfrentó cara a cara con lo que realmente significaba enfrentarse a la clase dominante cayó en la desesperación y capituló, completamente desprevenido.
El enfoque político de la situación fue el de un aficionado. Inmediatamente después del triunfo electoral de Syriza en enero de 2015, cientos de miles de euros comenzaron a salir diariamente del país. Tsipras y su ministro de economía, Yanis Varoufakis, no hicieron lo básico: imponer controles para detener la huida de capital. Tenían el ejemplo de Chipre en 2013, donde la propia troika aplicó el control de capital, pero no se atrevieron a actuar.
Entonces hicieron algo aún más escandaloso. Continuaron pagando la deuda, ¡a pesar de que la troika había dejado de proporcionar nuevos fondos! Agotaron la economía, confiscaron cada euro en manos de las instituciones públicas (universidades, hospitales y gobiernos locales) para demostrar a la UE que ellos eran “buenos chicos”. Entonces el BCE intervino para congelar la liquidez de los bancos y les obligó a cerrar. La economía estaba de rodillas.
Tsipras tenía dos opciones: rendirse y aceptar todos los términos de los vengativos vencedores o cambiar el rumbo y pasar a la ofensiva. Las masas griegas le enviaron un mensaje en el referéndum histórico de julio de 2015: luchad y estaremos a vuestro lado. Pero Tsipras ya había decidido. Se entregaría a la troika. En realidad, convocó el referéndum con el objetivo de perderle. El resultado le sorprendió. Varoufakis lo confirmó en una entrevista reciente, en la que cuenta como él había dicho a Tsipras “no saques a la gente” si ya tienes en mente ceder a las exigencias de la troika.
Había una alternativa. La que fue desarrollada en detalle por organizaciones de izquierda como Xekinima: imponer controles de capital; negarse a pagar la deuda; nacionalizar los bancos; cambiar rápidamente a una moneda nacional (dracma); utilizar la liquidez proporcionada por esa moneda para financiar importantes obras públicas, para detener la continua contracción de la economía y regresar al camino del crecimiento; cancelar las deudas de las pequeñas empresas aplastadas por la crisis y proporcionar préstamos en condiciones favorables para recuperar la actividad y estimular con rapidez la economía.
Nacionalizar las palancas fundamentales de la economía; planificar la economía, establecer el monopolio estatal del comercio exterior, algo necesario para adquirir un crecimiento sostenido y no servir a los beneficios de un puñado de armadores, industriales y banqueros, sino al servicio del 99% de la población. Crear comités especiales de planificación en cada sector de la industria y la minería; prestar atención particular a la agricultura y el turismo, que son la clave de la economía y tienen un enorme potencial. Establecer la democracia en el funcionamiento de la economía, a través del control obrero y la gestión en cada campo y nivel. Hacer un llamamiento a los trabajadores del resto de Europa para conseguir apoyo y solidaridad, y para lanzar una lucha común contra la UE de los patronos y las multinacionales. Por una unión voluntaria, democrática y socialista de los pueblos de Europa. En pocas palabras, una ofensiva anticapitalista, anti-UE, con un programa socialista y la solidaridad de clase internacionalista era la respuesta al chantaje de la troika.
Esto iba mucho más allá de la concepción de Tsipras y compañía, incluido Varoufakis. Aunque él no se inclinara ante los amos de la UE, la realidad es que la política económica aplicada entre enero y julio de 2015 fue catastrófica y Varoufakis tiene responsabilidad directa en ella. Tenía, y lamentablemente aún tiene, ilusiones en que convencería a la UE de cambiar su política y reformas.
¿Qué pasa con el resto de la izquierda?
La capitulación de la dirección de Syriza es uno de los problemas a los que se enfrentan los trabajadores griegos. El otro, en cierto sentido más importante, es la incapacidad de la fuerzas de izquierda de aprovechar la capitulación de Syriza para ofrecer una alternativa. Este es el caso de las dos principales formaciones de izquierda, KKE y Antarsya, que hablan en nombre del anticapitalismo y la revolución socialista. La mayoría de la izquierda griega sufre de varios “pecados eternos” debido a la fuerte influencia del estalinismo en su historia y desarrollo. Esto tiene trágicas consecuencias, ya que el KKE y Antarsya tienen fuerzas suficientes, una masa crítica, para actuar como catalizadores de cambios importantes y giros en la situación.
En primer lugar, comprenden muy poco el programa de transición: la necesidad de vincular, de crear un puente entre las luchas actuales y la transformación socialista, y que estas dos tareas están interrelacionadas en un todo dialéctico. Como resultado, el KKE habla de la necesidad del socialismo pero sólo lo presenta como un objetivo en un futuro distante que llegará de alguna manera cuando el KKE tenga fuerza suficiente. El KKE, por tanto, se niega a apoyar reivindicaciones como la nacionalización o incluso la salida de la UE, argumentando que esto es un “sin sentido bajo el capitalismo”.
Antarsya no es igual, pero en sus filas hay mucha confusión. Algunos sectores apoyan el “programa transicional” pero lo interpretan como un programa mínimo, separado de la cuestión del poder obrero y la transformación socialista. Antarsya es conocida por su característica general de “gritar fuerte a favor de la revolución” sin propuestas concretas de cómo llegar a ella.
En segundo lugar, no hay una concepción de la táctica del frene único como explicaron y aplicaron los bolcheviques con Lenin, y durante los años treinta León Trotsky, que se resumía así: “marchar separados pero golpear unidos” en la acción. El KKE y Antarsya nunca han tenido una posición de frente único hacia la base de Syriza. Aunque comprendieron que en algún momento Tsipras y compañía capitularían ante las exigencias de los capitalistas, creían que por arte de magia las masas desencantadas simplemente se girarían hacia ellos. Las masas alrededor de Syriza, no obstante, no se iban a unir con fuerzas que en el período anterior las trataron con desprecio. Simplemente se fueron a casa.
En tercer lugar, el ultimatismo. Mientras que en 1989/90 el KKE (como parte de SYN) formó parte de un gobierno de coalición con la conservadora Nueva Democracia y unos pocos meses después de un gobierno de unidad nacional con ND y PASOK, hoy el KKE actúa como un calco del “tercer período” de la Comintern de Stalin. Acusa a sus oponentes de ser agentes de la clase dominante e incluso colaboradores del neonazi Amanecer Dorado. Recientemente, en Kefalonia (una isla del Mar Jónico) el KKE publicó un panfleto contra Xekinima después de que nuestros seguidores ganaran las elecciones al sindicato local de pequeños tenderos y profesionales. Proclamaron que la “extrema izquierda” (Xekinima) había colaborado con las grandes empresas, el PASOK, ND, Syriza y Amanecer Dorado (¡todos juntos!) para derrotar a la fracción sindical apoyada por el KKE. Ante esto sólo se puede elevar las manos en signo de desesperación.
Por último, hay una negativa a ver la realidad. Después del referéndum de julio y de las elecciones de septiembre de 2015 –que Tsipras convocó apresuradamente antes de que las masas pudieran pasar por toda la experiencia de lo que realmente significaba su capitulación–, Xekinima declaró públicamente que estos acontecimientos representaban una derrota importante. Explicamos que esto tendría un impacto serio sobre el movimiento y la izquierda en general, a pesar de que ayudara a una minoría de activistas a llegar a conclusiones revolucionarias.
La mayoría de la izquierda, sin embargo, se negó a aceptar esto. Continuaron llamando al movimiento de masas a derribar el gobierno, algo que simplemente no iba a suceder. Entonces, en una respuesta particularmente característica del KKE, si las masas no salían a luchar era “porque no comprendían”. En otras palabras, las masas son las que fallan. Una segunda respuesta sería exagerar las dimensiones de un movimiento, dar erróneamente los números de las manifestaciones, etc. Sobra decir que esta posición sólo puede llevar a la izquierda a un callejón sin salida.
Estos importantes errores explican por qué las masas se negaron a mirar hacia el KKE y Antarsya después de la capitulación de Tsipras, pero ¿qué pasa con la izquierda dentro de Syriza? La principal oposición, la Plataforma de Izquierdas, tenía el apoyo aproximado de un tercio del partido. Se escindió en agosto de 2015 y creó Unidad Popular (UP) para presentarse a las rápidas elecciones de septiembre. Inicialmente las encuestas le daban en torno al 10%, un apoyo significativo, pero poco a poco cayó por debajo del 3%. Actualmente, la mayoría de las encuestas les dan entre el 1 y 1,5%.
La dirección de UP ha cometido varios errores cruciales. Primero, su campaña se centró en la necesidad de cambiar a una moneda nacional, su “programa” no sólo era demasiado limitado, sino incoherente. Estaban a favor de abandonar la eurozona y se negaban a pagar la deuda, ¡pero permaneciendo en la UE! Dejando a un lado el hecho de que estaba lejos de ser un programa radical, anticapitalista y socialista, representaba una combinación imposible de demandas.
El segundo factor importante ha sido la arrogancia de la dirección y su postura completamente burocrática. Miles de activistas de izquierdas, mayoritariamente no alineados, se acercaron a Unidad Popular cuando se formó esperando encontrar una alternativa. Pero se desencantaron y se fueron. Antes ya habían visto esto y no les gustaba: una dirección establecida (local y nacionalmente) que no aceptaba ningún cuestionamiento, un programa ya establecido que no se podía discutir y una campaña para elegir parlamentarios que no eran designados ni elegidos por la base. Justo antes del último día de plazo electoral la dirección de UP se dio cuenta de que las cosas no iban demasiado bien y en el último momento hicieron un giro democrático, pero era demasiado tarde.
Perspectivas y tareas
A finales de los años noventa era posible ver de dónde iba a venir la iniciativa para la creación de una nueva formación de izquierdas en Grecia (que llegó a ser Syriza). Hoy no. La fase de derrota por la que está atravesando la clase obrera griega es seria, aunque en absoluto comparable con la derrota de la guerra civil de 1945-1949 o de la victoria de la junta militar de 1967 a 1974. No hay duda de que la clase obrera, con sus tradiciones y sacrificios militantes, volverá a la escena. Por supuesto, el momento, la escala y las características precisas de este regreso no se pueden predecir por adelantado. Este proceso irá en paralelo al intento de construir nuevas formaciones que sean capaces de representar políticamente al movimiento de masas y proporcionar una dirección a sus luchas.
Los activistas de la clase obrera se enfrentan a una doble tarea. Por un lado, sacar la conclusión política central que emana de la capitulación de Syriza: que no hay solución sobre la base del sistema capitalista, que un programa socialista revolucionario es la única salida a la crisis. Por otro lado, que es necesario unir, en un amplio caudal de acción común, de lucha y resistencia, todas las distintas ramas de los movimientos griegos con el objetivo adicional de galvanizar a estos en una nueva formación amplia con las características de un frente único. Es necesario el frente único amplio para que las luchas sean más efectivas, igual que es imprescindible un núcleo revolucionario para luchar por el programa socialista dentro de la clase obrera, los movimientos sociales y a sociedad.
Objetivamente, hay mucho terreno para estas ideas. El problema es subjetivo y está relacionado con las deficiencias de las principales fuerzas de la izquierda. Por tanto, sólo se puede luchar por estas ideas y tomar la iniciativa allí donde sea posible para mostrar el camino a seguir. Xekinima está haciendo campaña en el movimiento de masas y en la sociedad por estas propuestas y al mismo tiempo tomando iniciativas que puedan mostrar una alternativa. Iniciativas como las Alianzas de Izquierdas locales, “centros sociales” municipales con otros activistas de izquierda, campañas en común con otros grupos particularmente sobre cuestiones de la clase trabajadora, etc.
El movimiento de masas está en retirada y hay desmoralización. Hay muy pocas luchas importantes y “centrales”, pero hay muchas pequeñas e importantes. Al mismo tiempo hay sed de ideas entre muchos activistas. La fase actual de calma terminará tarde o temprano, y se pondrá sobre la mesa un nuevo auge. Las fuerzas del socialismo revolucionario se están construyendo para esa perspectiva.
*Publicado en Socialism Today, nº 210. Julio-Agosto 2017 (revista mensual del Socialist Party, Inglaterra & Gales)

AUTOBIOGRAFÍA DE ANGELA DAVIS

Posted by Nuestra publicación: on viernes, julio 21, 2017
Autobiografía de Angela Davis

Cuando decidí escribir este libro (…) me lo planteé como una autobiografía política (…) era posible que, después de leerlo, mucha gente comprendiese por qué tantos de entre nosotros no tenemos otra alternativa más que ofrecer nuestras vidas (…) a la causa de los oprimidos. En estos momentos (…) en que se está haciendo visible la bancarrota general del sistema capitalista, existe la posibilidad de que otros hombres y mujeres —negros, cobrizos, pieles rojas, amarillos y blancos— sientan deseos de unirse a nuestra comunidad de lucha.
Nació en 1944 en Birmingham, Alabama, en el seno de una familia humilde de maestros que militaba clandestinamente en la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP). Desde niña vivió en sus propias carnes el racismo y el clasismo sureños. El barrio en el que se crió fue bautizado como “colina dinamita” por los constantes ataques con bombas que sufrían. En 1955 la detención de Rosa Parks, a pocos kilómetros de la casa de Angela, impulsó el movimiento en defensa de los derechos civiles. Cientos de miles de jóvenes y trabajadores negros organizaron manifestaciones masivas y se sumaron al boicot contra la discriminación en cines, cafeterías y transporte público. Angela, con sólo 10 años, participó del boicot negándose a cumplir las leyes racistas que la prohibían sentarse en la parte delantera del autobús.
En 1963 la Marcha sobre Washington reúne a 250.000 personas, lo que supone un nuevo punto de inflexión en la lucha por los derechos civiles. A pesar del intento de moderar su contenido por parte de los organizadores, se plantean consignas de clase junto a las reivindicaciones contra el racismo. La radicalización del movimiento, comenzando por Martin Luther King, que comenzaba a señalar al sistema capitalista como el principal responsable del racismo, y especialmente Malcom X, que se aproxima abiertamente al marxismo y a los movimientos de liberación nacional en los países excoloniales, impulsa la lucha obligando al Gobierno a aprobar la Ley de Derechos Civiles en 1964 y la Ley del Derecho al Voto en 1965.
Militancia revolucionaria: Che-Lumumba y los Panteras Negras
Durante estos años Angela realiza sus estudios universitarios, viajando por distintos países europeos. En París queda impresionada por la brecha que separa la lujosa vida de los ricos de la miseria en los guetos. En Alemania participa activamente en las manifestaciones de la Federación Socialista Alemana de Estudiantes (SDS) contra la guerra de Vietnam, desarrollando un fuerte sentimiento internacionalista.
Tras el asesinato de Luther King y Malcom X, en un contexto de creciente represión policial, surge el Partido de los Panteras Negras (BPP), un grupo político de autodefensa contra la violencia del Estado. La irrupción de los Panteras Negras en la Asamblea Legislativa de California en 1967 y el surgimiento del movimiento Black Power aceleran la vuelta de Angela Davis a EEUU. Junto al enorme potencial revolucionario del movimiento, observa el sectarismo entre distintas organizaciones y, sobre todo, la carencia de un programa marxista, que dificultan su desarrollo. Decide tomar partido en las distintas polémicas políticas surgidas, y entra en contacto con el Partido Comunista de EEUU a través de su plataforma negra, el grupo Che-Lumumba.
Posteriormente, ya como militante comunista, se integra dentro del Student Nonviolent Coordinating Committee (SNCC) —la principal organización política en defensa de los derechos civiles— realizando un trabajo de agitación y politización en las filas del SNCC en Los Ángeles, que se convierte en referencia a nivel nacional. Posteriormente son purgados por la dirección del SNCC, acusados de introducir las ideas del marxismo y por negarse a colaborar con los burgueses negros.
Buscó una nueva plataforma de masas en la que poder extender las ideas del marxismo y la revolución, participando en los Panteras Negras. El BPP estaba ganando miles de militantes con sus patrullas de autodefensa, el servicio de comedores sociales y su lucha militante contra el racismo policial. Angela comenzará a tener reuniones con el sector más a la izquierda, discutiendo textos de Lenin, Marx y otros revolucionarios, tratando de introducir una perspectiva marxista.
Contra la represión y por la libertad de los presos políticos
La existencia de una dirigente que no sólo luchaba contra el racismo y el machismo, sino que lo vinculaba de forma directa a la lucha contra el capitalismo era algo que la burguesía no podía aceptar. Al igual que ocurrió con miles de activistas negros y de la izquierda, Angela fue objeto de una brutal represión. En 1969 es despedida como profesora de la Universidad de California. Su familia y amigos son atacados por la prensa y la policía. Angela no cede a las presiones. Comienza a participar y organizar comités de lucha por la liberación de los presos políticos, que surgen en un gran número de cárceles y son integrados por familiares de los presos y activistas, llevando la voz de las prisiones a las calles. La propia Angela llega a ser acusada de secuestro y asesinato en un escandaloso montaje policial, pidiéndose la pena de muerte. Su concepción del juicio como un juicio político y la vinculación de su defensa con la organización del movimiento en las calles, obligaron a la justicia a absolverla.
Hoy, a sus 74 años, sigue denunciando incansablemente el racismo, el machismo, el clasismo y la represión del sistema capitalista. Su lucha fue una inspiración para toda una generación de jóvenes revolucionarios, pero su ejemplo es ahora más necesario que nunca.

82º ANIVERSARIO DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA • REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN

Posted by Nuestra publicación: on viernes, julio 21, 2017
82º Aniversario de la guerra civil española • Revolución y contrarrevolución

82º ANIVERSARIO DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA • REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN


Este mes de julio se cumplen 82 años del golpe de Estado que dio lugar a la guerra civil. La gesta de los obreros españoles en su lucha contra el fascismo continúa conquistando aún hoy la imaginación de millones que aspiramos a transformar de arriba a abajo esta sociedad. Y para lograrlo, comprender lo ocurrido entonces es fundamental.
Las insoportables condiciones de vida de los obreros y jornaleros españoles fueron dando lugar a una situación revolucionaria en el país. Las distintas etapas que atravesó el proceso moldearon la conciencia de las masas, que aprendieron a confiar tan sólo en sus propias fuerzas. Así, tras la arrolladora victoria del Frente Popular en febrero de 1936, no esperaron a que el nuevo gobierno resolviese sus problemas —algo que nunca hubiese ocurrido— sino que emprendieron la acción, expropiando a los terratenientes, liberando a los presos políticos, ocupando fábricas y empresas y declarándose en huelga para forzar la readmisión de los obreros despedidos.
Por su parte, los capitalistas españoles, quienes sometían a una miseria indescriptible a la clase trabajadora —hasta el punto, en el caso de los jornaleros, de provocarles la muerte por inanición entre cosecha y cosecha—, tenían claro que la única forma de preservar sus privilegios era ahogando en sangre la revolución.
Trabajadores del POUM en Barcelona 1937
“Tras la arrolladora victoria del Frente Popular en febrero de 1936, las masas no esperaron a que el nuevo gobierno resolviese sus problemas;algo que nunca hubiese ocurrido; sino que emprendieron la acción”
El 18 de julio lanzaron su ataque. Las guarniciones militares de las principales localidades se sublevaron y declararon el estado de guerra. Frente a esta amenaza mortal, el gobierno del Frente Popular, que había renunciado a detener la conspiración golpista en sus inicios, llamaba a la calma. Es más, tanto Azaña en Madrid, como Companys en Catalunya se negaron a armar a los trabajadores. Pero la criminal actuación del gobierno fue contrarrestada por la acción revolucionaria de los obreros quienes, en muchas ocasiones, tan sólo provistos de escopetas de caza o cuchillos, sitiaron y asaltaron los cuarteles sublevados de las principales ciudades.
La clase obrera se hace con el poder real
Tan sólo 24 horas después del inicio del golpe de Estado, los trabajadores lo habían aplastado en Barcelona, Madrid, Valencia, Bilbao, Gijón y otras ciudades clave. Y mientras esto acontecía, Martínez Barrio, jefe del gobierno, proponía al golpista Mola la formación de un gobierno cívico-militar (propuesta que fue rechazada por los golpistas). El golpe de Estado y la acción independiente de los trabajadores provocó el colapso de todo el aparato estatal.
El ejército, en su mayoría, se había pasado al bando fascista, al tiempo que la policía se descomponía y todo el protagonismo pasaba a manos de los trabajadores en armas y sus organizaciones, en especial la CNT y también la UGT. Lo que pretendía ser un triunfo militar rápido de la reacción, se convirtió en el inicio de la revolución socialista. Una situación de doble poder se fue extendiendo por todo el territorio republicano, puesto que los obreros armados no se detuvieron tras derrotar la intentona golpista: tomaron el control de la práctica totalidad de los ayuntamientos en la zona republicana, que fueron sustituidos por comités obreros de CNT y UGT, expropiaron a los principales capitalistas y organizaron milicias para dirigirse al frente y combatir a los fascistas.
En Catalunya es donde este proceso llegó más lejos: los trabajadores tomaron el control directamente de todas las empresas y reorganizaron la economía de forma extraordinariamente eficaz, estableciendo el control obrero sobre la producción. El proletariado catalán llevó acabo todo esto a pesar de que la dirección de sus organizaciones (CNT, UGT, PSOE o POUM) no impulsó esta iniciativa y de que las organizaciones estalinistas (como el PSUC y el PCE) se opusieron por entero.
Las colectivizaciones demostraron cómo bajo el control y la capacidad creadora de los trabajadores, la economía funciona de forma mucho más eficaz que bajo la anarquía capitalista.
En Barcelona, empresas colectivizadas como los ferrocarriles, el metro, cines, agua, gas…, subieron los salarios, redujeron algo la jornada y aumentaron la producción.
“El sindicato de la madera de la CNT barcelonesa, (…) cerró centenares de talleres ineficientes, concentrando la producción en dos grandes plantas. Se evitó el despilfarro mediante el control de la producción desde la tala en el Valle de Arán hasta el producto final”1.
En el resto de la zona republicana la situación era similar. “En Alcoy también se centralizó la importante industria textil, concentrando 103 empresas con más de 6.000 trabajadores bajo el control del Sindicato Textil de la CNT, doblando las ventas hasta los veinte millones de pesetas”2.
Tras el 18 de julio, en la amplia zona republicana el poder real había pasado a manos de los trabajadores, aunque al frente del Gobierno formal, sin ningún poder real en ese momento, se situaban los republicanos burgueses amparados por las organizaciones obreras.
Incapacidad, dudas y traiciones
En la zona republicana, las condiciones para acabar definitivamente con el capitalismo no podían ser más favorables. “Las conquistas de julio a octubre de 1936 en lo referido a incautaciones de la propiedad capitalista, tanto de fábricas como de tierras, y la extensión del control obrero sobre la actividad productiva fue mayor que la realizada por los bolcheviques en los meses inmediatamente posteriores a octubre de 1917”3. La edificación de un estado obrero, con una economía colectivizada y planificada permitiría lanzar una guerra revolucionaria que aplastara al fascismo y que extendiera la revolución internacionalmente.
Sin embargo, los dirigentes obreros actuaron en un sentido diametralmente opuesto.
El gobernante Frente Popular era una coalición interclasista entre republicanos burgueses que sólo se representaban a sí mismos —pero a los que se les había concedido la totalidad de los ministerios en 1936—, el PSOE, el PCE y el POUM, entre otros.
Obviamente, los republicanos burgueses no tenían la menor intención de acabar con el capitalismo. No era esa tampoco la intención de los dirigentes reformistas del PSOE. Y en lo relativo a la estalinizada dirección del PCE, su actuación, ordenada desde Moscú, estaba dirigida a salvaguardar los intereses de la casta burocrática de la URSS, independientemente de si eso suponía traicionar la revolución española.
Por su parte, la CNT no había participado en el Frente Popular. Se trataba de la principal organización obrera del país, con 1,5 millones de afiliados y en consecuencia, la que tenía mayor responsabilidad en el destino de la revolución. Como reconoció el propio Companys ante los dirigentes de la CNT en el palacio de la Generalitat: “Hoy sois los dueños de la ciudad y de Catalunya, porque sólo vosotros habéis vencido a los militares fascistas (…) todo está en vuestro poder. Si no me necesitáis o no me queréis como presidente de Cata­lunya, decírmelo ahora”. Sin embargo, la dirección cenetista actuó de forma idéntica a la de las demás organizaciones. En lugar de tomar el poder y destruir completamente el aparato del Estado, decidieron mantener a Companys y entrar en su gobierno. Esta acción fue decisiva para que la burguesía, no sin dificultades y utilizando la autoridad de los dirigentes obreros, pudiera reconstruir, paso a paso, el Estado burgués.
Stalin chantajea a la revolución
Los gobiernos francés y británico estaban interesados en el descarrilamiento de la revolución, así que se negaron a enviar armas al campo republicano firmando el pacto de no intervención. Por su parte, la Italia fascista y la Alemania nazi armaban generosamente a los ejércitos de Franco, de manera que el único país que suministraba armamento al bando republicano era la URSS. Esta circunstancia fue usada por Stalin para chantajear a los trabajadores españoles.
En aquel momento Stalin pretendía forjar una alianza con Francia y Gran Bretaña para defenderse de la Alemania nazi. Pero para granjearse el apoyo de estos dos gobiernos, tenía que dejarles claro que él no pretendía estimular procesos revolucionarios en sus países, ni en ningún otro. Y para atestiguar que era un buen chico, dispuesto a respetar la propiedad de los capitalistas, sólo enviaba armas a aquellos ejércitos que se limitaran a defender la democracia burguesa y se opusieran a las colectivizaciones tras las líneas republicanas. Así que las organizaciones españolas dirigidas por Stalin actuaron siempre buscando no contrariar a la burguesía de Francia y Gran Bretaña.
La sublevación militar del 18 de julio había triunfado finalmente en pocas zonas, desconectadas entre sí. Los días inmediatamente posteriores, Franco enviaba desesperadamente tropas desde Marruecos a la península a través de un puente aéreo. En ese momento el Gobierno republicano podía haber concentrado toda la flota de guerra en el Estrecho y acabar fácilmente con el puente aéreo. Sin embargo, el gobierno derechista británico exigió que no se interfiriera en la libre navegación del Estrecho y así se hizo.
Otra consecuencia dramática de la política de contentar a la burguesía anglo-francesa fue la negativa del gobierno republicano a conceder la independencia a Marruecos. El revolucionario bereber Abd-el-Krim estaba dispuesto a volver a Marruecos y dirigir una insurrección contra Franco, pero el gobierno republicano no quería disgustar a Francia, país con amplias posesiones coloniales en el Magreb.
Reconstrucción del Estado burgués
Tras la revolución del 19 de julio, las empresas habían sido colectivizadas. Sin embargo, las organizaciones obreras no quisieron completar el proceso tomando el Estado y sustituyendo el gobierno formal por un gobierno de delegados obreros elegibles y revocables. Urgía tomar el control del Banco de España (que poseía las segundas reservas de oro del mundo), coordinar los comités obreros que habían surgido por todo el país, y desarrollar un plan centralizado de producción, coordinando todas las fábricas colectivizadas.
Barcelona 1937
“Para alcanzar la victoria era necesario un ejército revolucionario, que expropiara a los capitalistas a medida que arrancaba territorios a los fascistas”
En lugar de esto, los dirigentes de los partidos y sindicatos obreros se volcaron en la tarea de reconstruir el Estado burgués e ir acabando paulatinamente con los comités y las colectivizaciones. Todas las organizaciones participaron de este proceso contrarrevolucionario. La iniciativa la llevaba la dirección del PCE, pero paulatinamente entraron a formar parte del Gobierno todas las organizaciones, incluyendo CNT (primero en la Generalitat de Catalunya y, posteriormente, con cuatro ministros en el gobierno de Largo Caballero) y POUM (en la Generalitat, del que fue expulsado en diciembre del 36 por las presiones estalinistas).
Para acabar con el poder de los comités se emplearon varios métodos, entre otros el boicot gubernamental a las industrias colectivizadas: por una parte se les negaban créditos y por otra no se les compraba la producción. Ejemplo de ello era la compra de uniformes en el extranjero por parte del Gobierno de Largo Caballero, en lugar de a la industria textil catalana.
Simultáneamente se fueron dando todos los pasos para reconstruir un ejército burgués clásico en el lado republicano, acabando con las milicias obreras, las únicas que habían logrado éxitos contra Franco.
Por supuesto, para vencer era necesario un ejército centralizado. Pero para alcanzar la victoria ese ejército debería ser un ejército revolucionario, que expropiara a los capitalistas a medida que arrancaba territorios a los fascistas. El ejército republicano, el único armado por Moscú, hacía precisamente lo contrario. Sólo durante la heroica defensa de Madrid, en el otoño del 36, cuando la burocracia soviética se jugaba todo su prestigio, se decidieron a usar métodos revolucionarios, armando a los trabajadores y basándose en los comités obreros. Pero rápidamente se volvió a la política anterior, de limitar la lucha a la defensa de la república burguesa y a abortar cualquier intento de avanzar en la lucha contra el capitalismo.
Levantamiento obrero en Barcelona
La contrarrevolución que se estaba llevando a cabo en la zona republicana estaba provocando la derrota militar. La vanguardia de la clase obrera se encolerizaba viendo cómo se destruían paulatinamente las realizaciones revolucionarias.
“La técnica de represión siempre es la misma. Camiones llenos de guardias de asalto que entran en el pueblo como conquistadores. Registros siniestros de las organizaciones de la CNT. Anulación de los consejos municipales donde la CNT está representada. Saqueos, registros y arrestos. Toma de los alimentos de las colectividades. Entrega del campo a sus antiguos propietarios”4.
Finalmente el choque inevitable se produjo en Barcelona
En mayo de 1937 el gobierno republicano intentó desalojar a los trabajadores cenetistas de la central de Telefónica, punto estratégico de las comunicaciones y que hasta ese momento funcionaba bajo control de un comité obrero. El enfrentamiento armado entre la Guardia de Asalto y los milicianos que custodiaban la central fue la chispa que provocó el incendio. Miles de obreros asqueados con la contrarrevolución interna dijeron basta y tomaron las armas, 10.000 de ellos participaron en las barricadas. El levantamiento se extendió por toda Cata­lunya y militantes cenetistas y del POUM tomaron los locales de los estalinistas.
Las direcciones de la CNT y del POUM tenían en sus manos el haber impulsado esta revuelta a toda la zona republicana, acabando definitivamente con el capitalismo y lanzando una guerra revolucionaria victoriosa contra Franco. Pero en lugar de eso se dirigieron desesperados a los obreros durante días para que levantasen las barricadas y se desarmasen5. Cuando lograron convencerlos, el gobierno republicano envió guardias de asalto desde Valencia que provocaron 500 muertos al enfrentarse a los obreros. La contrarrevolución había triunfado definitivamente y las cárceles republicanas se llenaron de militantes de CNT y POUM.
La contrarrevolución provoca la derrota militar
Para vencer a Franco las masas debían sentir que luchaban por conquistar una vida digna de ser vivida. La defensa de la “república democrática”, en abstracto, no le decía nada a millones de campesinos sin tierra, ni a los trabajadores en las ciudades. Pero esos campesinos y trabajadores demostraron luchar heroicamente para defender las tierras colectivizadas y las empresas ocupadas. Esa era la clave para vencer al fascismo: acabar con el capitalismo en la zona republicana.
“En la guerra civil china, las fuerzas de Mao eran insignificantes comparadas con el ejército de Chiang Kai-shek, armado por los EEUU. Basándose en una consigna revolucionaria simple (‘la tierra para los campesinos’), consiguió ganarse a las masas rurales. Incluso ofreció parcelas a los soldados del ejército de Chiang. Divisiones enteras se pasaran a los rojos y las fuerzas de la reacción simplemente se diluyeron”6.
Lejos de esto, la actuación del ejército republicano en España, devolviendo las tierras y las empresas a sus antiguos propietarios, hundió la voluntad de lucha contra Franco.
El triunfo definitivo de la contrarrevolución en el campo republicano selló el destino de la guerra. En marzo de 1939 las tropas franquistas tomaron Madrid y Valencia y comenzó la pesadilla. La victoria franquista no se debió a una correlación de fuerzas favorable a la reacción (ni desde el punto de vista político, ni social ni siquiera militar), ni mucho menos a la inmadurez de la clase obrera, sino exclusivamente a los errores políticos y estratégicos de las direcciones de las organizaciones de la izquierda. Comprender las causas de esta derrota nos preparará para alcanzar la victoria.
1. Víctor Taibo, La revolución inconclusa. El movimiento anarcosindicalista. Fundación Federico Engels. Madrid, 2012, p. 87.
2. Ibíd., p. 88.
3. Juan Ignacio Ramos, Poder obrero y contrarrevolución (1936-1939). Fundación Federico Engels. Madrid, 2011, pp. 45-46.
4. Félix Morrow. Revolución y contrarrevolución en España. Akal Editor. Madrid, 1978, p. 213.
5. Sólo los Bolcheviques-Leninistas y Los Amigos de Durruti hicieron propaganda revolucionaria en las barricadas para continuar la lucha.
6. Ted Grant. Rusia, de la revolución a la contrarrevolución. Fundación Federico Engels. Madrid, 1997, p. 162.

Visita nuestra sección Juventud y Lucha

Visita nuestra sección Juventud y Lucha
Hacer click en imagen

Visita nuestra sección Atake Verde

Visita nuestra sección  Atake Verde
Hacer click en imagen para visitar

Visita nuestra Biblioteca Marxista

Visita nuestra Biblioteca Marxista
Hacer click en imagen

Economía Mundial : Análisis y Comentarios

Economía Mundial : Análisis y Comentarios
Hacer click en imagen para leer

Visítanos y únete a SR en Facebook

Visítanos  y únete a SR en Facebook
Hacer click en imagen

TEMAS

internacional Chile crisis capitalista economia editorial CIT nacional trabajadores elecciones AFP historia movimiento obrero politica historia y teoria venezuela arte y cultura represion España estados unidos protestas alternativa socialista china crisis economica crisis educación capitalismo economía mapuche europa huelga imperialismo Huelga General grecia estudiantes Brasil Socialismo medioambiente analisis de perspectivas campaña solidaridad crisis financiera estalinismo gran bretaña desempleo sindicatos Transantiago argentina bolivia escuela golpe de estado recesion stalinismo conflicto israel palestina derechos de la mujer kazajstan alemania alza de transporte gobierno Piñera israel Trotsky cuba pueblos originarios restauracion capitalista Unión Europea asesinatos juventud en rebelion palestina teoria marxista voto nulo Derechos Humanos Socialismo Revolucionario declaracion CIT gaza honduras marxismo partido comunista seguridad social Latinoamerica crisis educación bancos mexico privatización de la educación racismo 1º de mayo ocupación de fábrica peru unidad popular Perspectivas Mundiales irlanda irlanda del norte italia medio oriente perspectivas trabajadores mineros trotskismo Bolivia-MAS Egipto MPT Portugal derecha escocia izquierda socialista y anticapitalista marcel claude masacres medios de comunicación revolucion salario minimo solidaridad Joe Higgins alzas campaña canada documento del CIT francia guerra civil privatizacion del cobre revolucion rusa revolución alemana salud terrorismo tsunami Necrologicas Relaciones mundiales y economía Sri Lanka crecimiento economico crisis alimenticia depresion economica derechos democraticos desastre ecologico desastre minero movilizacion mujeres nazismo primero de mayo referendum rusia trabajadores portuarios video Belgica PSOL Parlamento Europeo acuerdo pc - concertación colombia constitucion boliviana formación política huelgas libertad de expresion paro revolucion cubana segunda guerra mundial sicariato tamil Asia Haití Iniciativa por un Partido de Trabajadores Retail Sudáfrica afganistan balance proceso venezolano balance revolucion cubana calentamiento global gripe porcina homofobia juventud lucha anticapitalista obama pakistan suecia tratado de lisboa turkia Coalición de sindicalistas y socialistas Muro Israel Palestina SR Tailandia africa burbuja inmobiliaria clases sociales escuela latinoamericana fraude electoral hitler marco enriquez ominami marx oligopolios presos politicos programa de transicion Kozovo Que somos y que defendemos TMI Xekinima costa rica homosexualidad masacre tiananmen revolución china trabajadores de la salud xenofobia